La princesa egipcia Ahmose-Meryet-Amon (1580 a 1550 ac), es la primera persona de la historia que fue diagnosticada de enfermedad coronaria por Tomografía Computarizada (TC).
El estudio "Horus" contempló el estudio por TC de 53 momias, encontrando en 20 de ellas datos de calcificación arterial como marcador de aterosclerosis (lo cual llevó a deducir a los encargados del estudio, que la aterosclerosis era una condición común entre los egipcios de esa época), sin embargo solo en tres momias se encontró aterosclerosis coronaria.
La princesa tenía placas de ateroma en la coronaria derecha (RCA) y la descendente anterior (LCA), como se muestra en la figura adjunta.
Este hallazgo demuestra que la aterosclerosis no es una enfermedad exclusivamente moderna, sino que hace 3500 años ya estaba presente. En esa época donde había pocos factores de riesgo (no conocían el tabaco, no hay imágenes que muestren gente obesa), se considera la posibilidad de los factores genéticos como de gran importancia en este caso; pero además se sugieren efectos inflamatorios por enfermedades parasitarias; también se considera que la princesa, por su estatus social, habría comido en su dieta alimentos como carne, mantequilla y quedo, también que los alimentos se preservaban salándolos.
Pero independientemente de estos factores, este estudio concluye que los humanos somos susceptibles a la aterosclerosis, así que lo único que podemos hacer es retrasarla lo más posible, eliminando factores de riesgo.
Si quieren leer el artículo completo, les envío el enlace: Egyptian princess.
El estudio "Horus" contempló el estudio por TC de 53 momias, encontrando en 20 de ellas datos de calcificación arterial como marcador de aterosclerosis (lo cual llevó a deducir a los encargados del estudio, que la aterosclerosis era una condición común entre los egipcios de esa época), sin embargo solo en tres momias se encontró aterosclerosis coronaria.
La princesa tenía placas de ateroma en la coronaria derecha (RCA) y la descendente anterior (LCA), como se muestra en la figura adjunta.
Este hallazgo demuestra que la aterosclerosis no es una enfermedad exclusivamente moderna, sino que hace 3500 años ya estaba presente. En esa época donde había pocos factores de riesgo (no conocían el tabaco, no hay imágenes que muestren gente obesa), se considera la posibilidad de los factores genéticos como de gran importancia en este caso; pero además se sugieren efectos inflamatorios por enfermedades parasitarias; también se considera que la princesa, por su estatus social, habría comido en su dieta alimentos como carne, mantequilla y quedo, también que los alimentos se preservaban salándolos.
Pero independientemente de estos factores, este estudio concluye que los humanos somos susceptibles a la aterosclerosis, así que lo único que podemos hacer es retrasarla lo más posible, eliminando factores de riesgo.
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